Inicio > Gestión de personas, Organización > El equilibrio entre las posiciones directivas y las subordinadas en la empresa

El equilibrio entre las posiciones directivas y las subordinadas en la empresa

Finalizada la campaña del verano de 1942, el Áfrika Korps y sus aliados italianos habían conseguido conquistar la importante ciudad de Tobruk y logrado expulsar a las fuerzas del Imperio inglés de territorio libio. El Canal de Suez era el próximo objetivo marcado en su hoja de ruta. En este momento, Rommel detuvo la ofensiva y comenzó a reorganizar sus fuerzas. El asalto a El Alamein tendría que esperar.

Para E. Rommel, la detención de la ofensiva, lejos de ser deseada y planificada, obedeció a la necesidad de obtener los aprovisionamientos necesarios para continuar el asalto definitivo. El Mariscal de Campo también esgrime como argumento, la pérdida de poder combativo de las unidades italianas. En este sentido, hace referencia al sistema militar italiano, que bien podríamos asemejar al de muchas de nuestras empresas y organizaciones, que lejos de apostar por la adaptación a las nuevas exigencias del mercado, permanecen ancladas y sujetas a “normas” establecidas y aceptadas como válidas. También hace referencia al mal adiestramiento de los soldados italianos. Ni que decir tiene la importancia que la formación tiene en nuestros días para operarios, técnicos, mandos intermedios y, por supuesto, para los altos directivos.

Otra de las causas indicadas es la mala calidad del armamento y la no previsión para tener cubierta necesidades básicas como la alimentación. Respecto a lo primero, sin lugar a dudas en un mundo globalizado como el de hoy, donde la competencia en los mercados es bárbara, una empresa que no tenga a su alcance y haga un uso masivo, pero racional, de las nuevas tecnologías para desarrollar su actividad, está condenada al fracaso. Respecto a lo último, ¿qué diría MASLOW? Si no tenemos cubiertas esas necesidades básicas: salario, conciliación, etc. ¿Cómo vamos a pedir a nuestros empleados que sientan la empresa y se vuelquen con su trabajo? Si los directivos no dan ejemplo (no tenemos tan lejanos los casos de las Cajas gallegas, de la Caja del Mediterráneo, de la SGAE, etc.) ¿Cómo vamos a pedir lo que ellos son incapaces de dar?…

Como siempre os dejo las notas de nuestro maestro E. Rommel:

“Luego se derrumbó el poder combativo de muchas unidades italianas. Un deber de camaradería me impulsa a declarar que las derrotas de nuestros aliados en el frente del El Alamein no se debieron exclusivamente a las tropas. El italiano fue voluntarioso, abnegado y buen camarada, y considerando las condiciones en que luchaba se portó mejor de lo que cabía esperar. Las unidades italianas, en especial las formaciones motorizadas, sobrepasaron en aquella corta época lo logrado por su Ejército entero en cien años. Muchos jefes y oficiales se ganaron nuestra admiración, como hombres y como soldados.

La derrota italiana tenía su origen en el sistema militar operante, en la pobreza de sus medios y en la falta de interés hacia la guerra demostrado por los hombres de Estado y los círculos oficiales del país. Con mucha frecuencia los fracasos de nuestros aliados impidieron llevar a efecto mis planes.

En general, los defectos principales derivaban de las siguientes causas. El mando italiano no se hallaba, en su mayor parte, a la altura de las cualidades exigidas por la guerra en el desierto, donde lo esencial era la rapidez de las decisiones, seguida de acción inmediata. El adiestramiento del soldado resultaba a todas luces insuficiente. El equipo era tan malo, que ninguna unidad podía sostenerse sin ayuda alemana. Quizás el mejor ejemplo de dicha inferioridad –aparte de los graves defectos técnicos de los tanques, con sus piezas de corto alcance y sus débiles motores- lo aportase su artillería, de escasa movilidad y débil potencia. Los antitanques no estaban a la altura de las circunstancias. El alimento era tan insuficiente, que en muchas ocasiones el soldado italiano tuvo que pedir comida al alemán. Otro aspecto sumamente perjudicial de la cuestión residía en la gran diferencia de trato entre soldados y oficiales. Mientras los primeros se preparaban sus víveres de cualquier manera, sin cocinas de campaña, los segundos no renunciaban jamás a sus menús de varios platos. Muchos oficiales no consideraban necesario hacer acto de presencia durante las batallas, rebajando hasta el máximo la moral de sus subordinados. Teniendo en cuenta lo antedicho, no resultaba extraño el que el soldado italiano –que, por otra parte, era muy modesto en sus necesidades- desarrollara un fuerte sentimiento de inferioridad, que en muchas ocasiones fue la causa del fracaso. No existía la menor esperanza de que ello cambiara, aunque algunos jefes se esforzasen para conseguirlo.”

No cabe duda, que el éxito de las empresas radica en una adecuada definición de sus objetivos, así como, en una clara alineación de los recursos y sistemas organizativos con estos. Al Ejército italiano le sorprendió la guerra sin una adecuada preparación, tanto en efectivos como en maquinaria bélica. No obstante, sus superiores aceptaron el reto de participar y, lo que es peor, disipar sus esfuerzos en numerosos frentes. Cuando una empresa quiere abordar un mercado, tiene que tener un buen producto/servicio, que le permita medirse con la competencia, así como, tener claro quién compone su target. Abordar todos los mercados y tener éxito en cada uno de ellos es una tarea muy difícil, por no decir imposible. Analizar nuestra situación de partida, priorizar objetivos y dosificar los esfuerzos, para luego concentrarlos, cuando estemos seguros del éxito, es una estrategia ganadora. De nuevo la capacidad de liderazgo, de toma de decisiones, de compromiso con la organización, y de orientación a resultados se convierten en competencias claves de la alta dirección.

  1. 2012/10/05 a las 05:42

    Today, I went to the beach with my kids. I found a sea shell and gave
    it to my 4 year old daughter and said “You can hear the ocean if you put this to your ear.” She placed
    the shell to her ear and screamed. There was a hermit crab inside and it pinched
    her ear. She never wants to go back! LoL I know this
    is entirely off topic but I had to tell someone!

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s