Inicio > Dirección estratégica > Recursos y capacidades: determinantes para la competitividad empresarial

Recursos y capacidades: determinantes para la competitividad empresarial

Las órdenes procedentes del Comando Supremo italiano durante la retirada del Afrika Korps de la Tripolitania (Libia), en enero de 1943, solo iban en un sentido: la defensa a toda costa de las posiciones y ni un paso atrás. La retirada, para una mejor organización de la defensa en la línea Mareth, para la organización de un posible contraataque o para la salvación del propio Ejército del desastre que se le avecinaba, nunca estuvo entre las decisiones a tomar.

El Mariscal de Campo E. Rommel (el “Zorro del Desierto”) contrariado por las directrices marcadas desde Roma manifiesta lo siguiente:

“Al recibir dicho mensaje nos quedamos consternados. Toda posición arrollada por el enemigo o rebasada por sus flancos carece de valor, a menos de que se disponga de fuerzas móviles capaces de rechazar a las columnas que intentan rodearla. El mejor plan estratégico resulta inútil si no se puede ejecutar tácticamente.”

Sin lugar a dudas, la reflexión realizada por el Mariscal de Campo, a este respecto, tiene una gran relación con lo que ocurre hoy en día en muchas de nuestras empresas. La aplicación de flamantes estrategias de gabinete, perfectamente estructuradas y con el aval de los más prestigiosos directivos de las compañías y expertos consultores (el Comando Supremo), choca en multitud de ocasiones con la realidad del mercado al que se enfrentan, cada día, los departamentos comerciales de las empresas (las tropas del frente de batalla). Cuántas veces hemos escuchado de boca de los comerciales “me piden que coloque las promociones, pero la caída de ventas y los estrechos márgenes no las hacen rentables” o “donde antes éramos tres comerciales ahora solo hay uno”, etc.

Es evidente que en situaciones de crisis como la actual, con un importante descenso de la demanda en la mayor parte de los productos y servicios y, como consecuencia de las ventas, la disminución de los costes es una de las estrategias más recurridas. No obstante, la lógica nos dice que si los recursos son escasos, a lo mejor es hora de abandonar mercados que aún no han demostrado su capacidad para generar ingresos y, por tanto ser rentables para la empresa; o de dejar las estrategias de crecimiento a toda costa a un lado, para afianzar los mercados en los que si estamos asentados y todavía generan ventas e ingresos (vacas lecheras). Volver a los cuarteles de invierno no es mala opción si esto nos vale para mejorar el funcionamiento de la empresa, optimizando recursos y procesos, que nos permitan encontrar nuestra ventaja competitiva y explotarla al máximo.

Siguiendo con nuestro relato histórico y sus aplicaciones al management, la última victoria del Zorro del Desierto en el teatro de operaciones del Norte de África tuvo lugar en el paso de Kasserine (Túnez). En este desfiladero se enfrentó por primera vez a las bisoñas fuerzas norteamericanas. En febrero de 1943, una vez acabada la batalla, su percepción acerca de esa nueva fuerza de combate con la que se enfrentaba fue la siguiente:

“Capturamos unos 20 tanques y 30 transportes blindados, la mayoría de los cuales remolcaban antitanques de 75 mm. Los americanos disponían de un equipo fantástico, y debíamos aprender mucho de ellos en organización. Particularmente notable era la completa fabricación en serie de vehículos y piezas de recambio. La experiencia inglesa había sido aprovechada de una manera perfecta.”

Como en el caso anterior, se pone de manifiesto que los recursos tangibles e intangibles de nuestras empresas son esenciales para poder desarrollar las denominadas capacidades de la empresa. Son estos recursos, bien producidos en tiempo y forma, los que dieron la victoria a los aliados en este y en posteriores escenarios bélicos de la Segunda Guerra Mundial.

La capacidad operativa de nuestras empresas depende de esos recursos. Sin estos recursos tangibles (financieros, productivos, etc.) e intangibles (humanos, tecnológicos y organizativos) difícilmente se pueden desarrollar las capacidades estratégicas de las empresas. Los recursos permiten ser más eficientes o ampliar, entre otras cuestiones, el volumen de negocios generado por la actividad desarrollada, o en resumen ser más rentables. Los recursos y las capacidades son, en definitiva los responsables de la generación de las ventajas competitivas.

Explotar al máximo nuestros escasos recursos para obtener una victoria puntual, no es la mejor opción. Además de saber con quién te mides es necesario saber con qué recursos y capacidades cuentas en tu empresa para poder abordar el mercado de manera satisfactoria. Solo de esta forma nuestra propuesta estratégica podrá ser llevada al plano operativo y la coherencia entre ambos niveles estará garantizada, lo que supone partir con cierta ventaja de partida y, ¿por qué no?, acariciar la victoria y, como consecuencia, mayores posibilidades de alcanzar nuestros objetivos empresariales.


  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: